Book haul, Wrap up

Book haul & Wrap up de mayo y junio 2019

Este verano, aunque no está siendo especialmente bueno en Eslovaquia (demasiados días de lluvia y temperaturas bajas), me ha alcanzado con sus garras perezosas y esta entrada con el resumen de lecturas y compras de los últimos meses primaverales ha tardado en llegar más de lo previsto.

Si en el anterior book haul quedó patente mi escasez de lecturas en 2019 (tan solo tres libros finalizados en dos meses), en este confirmo que el batacazo contra la piedra siempre puede ser peor. Durante los meses de mayo y junio finalicé una apabullante cantidad de dos libros. Al menos, a ambos les cayó reseña.

Esta sequía lectora finalizó en julio, cuando recuperé un ritmo de lectura más acorde con mi media1)Cuatro libros de unas 600 páginas finiquitados y otro por la mitad; es lo que tiene The Expanse cuando te engancha y no te suelta.. Tal vez sea el sol de verano, que hace que siempre me entren ganas de leer después de comer. También pueden ser, por supuesto, las estupendas —y abundantes— compras literarias que he hecho en este tiempo y me han incentivado a pegar la nariz al kindle2)Lecturas amenizadas con la tonelada de pipas que me trajo mi futuro suegro en su última visita..

Sea como sea y pese a mi bajada de ritmo lector, los libros me han rodeado en todo momento. Como te comenté en la última entrada, durante julio me dediqué a mi objetivo en el Camp NaNoWriMo (corregir mi novela de fantasía). No me ha dado tiempo a acabar la corrección —demasiadas distracciones este verano—, pero al menos le he dado un susto. También estoy finalizando el curso de corrección ortotipográfica y me mantengo al día con otros varios en los que me formo como escritora. Un verano entretenido, cuyos resultados veré bastante más adelante, pero mejor voy al grano.

Anotaciones   [ + ]

Book haul, Wrap up

Book haul & Wrap up de mayo 2018

Book haul & Wrap up de mayo 2018: imagen principal

Después de las resacas literarias de abril me he permitido un mes de mayo más relajado en el tema de compra de libros, que se ha centrado sobre todo a principio y final de mes. He sobrellevado mejor el impulso de hacer clic en todas las ofertas digitales que se me ponían por delante y, gracias a ello, mi dedo está recuperando su forma original. Incluso en el wrap up aparecen lecturas de libros comprados en mayo, algo que hacía tiempo que no sucedía y ya celebré convenientemente con vino de fresas1)El único vino que no me da dolor de cabeza. Voy a romper el mito de los escritores y las bebidas alcohólicas fuertes..

Esto de haber leído libros comprados el mismo mes dice muy poco de mi «orden» y mis prioridades a la hora de aligerar la pila tambaleante de lecturas pendientes, pero no hay que pedirle peras al olmo.

A nivel de escritura estoy de bajón, y me huelo que sí va a ser necesario recurrir al Camp NaNoWriMo de julio para finalizar el borrador de la novela. Probablemente ese mes disminuiré el número de entradas publicadas en el blog (la valoración de muestras dejará de publicarse a diario) porque a la hora de escribir no me da la vida. El buen tiempo también tiene su parte de culpa: hemos llegado a las semanas que rozan los 30º y apetece salir a pasear por el río o los lagos con más frecuencia y, en mi caso, pillar insolaciones.

Anotaciones   [ + ]