Reseña

Reseña de Cuéntame una noctalia

CUÉNTAME UNA NOCTALIA, UNA OBRA DE MÓNICA GUTIÉRREZ
Portada de Cuéntame una noctalia
Versión digital de la novela

FICHA DE LA OBRA

Título: Cuéntame una noctalia

Autora: Mónica Gutiérrez

Año de publicación: 2012

Género: feelgood

Editorial: autopublicación (Amazon)

Año de edición: 2012 (3ª edición revisada)

Formato: digital (versión Kindle)

Precio: 1,49 € 

Otras obras de la autora: El noviembre de Kate Un hotel en ninguna parte 


¿De qué va?

Gracia, una doctora de éxito residente en Londres, decide dejar atrás una vida que no consigue llenarla para volver a sus orígenes. Viaja en fechas navideñas a Mic-Napoca, el recóndito pueblo de Transilvania que la vio nacer, deseosa de arroparse en el cálido ambiente familiar rodeada de abuelos, padre y hermana (y alguna que otra sorpresa más).

Dictando sentencia:

Es la primera vez que leo novela feelgood* —o al menos, que he sido consciente de ello, porque hace poco que he descubierto que existía el feelgood como género propio—. Resumiendo mucho, os diré que es un género que pretende hacerte sentir bien al leer el libro —y no me miréis mal por la traducción fácil, que no todo el mundo sabe inglés—, y por ello sus agradables historias suelen evocar ambientes relajados y tienen pinceladas de humor y romántica.

La novela me la leí anteayer de un tirón, envuelta en mis mantas —pero sin café/té cerca, que ya había tomado cuatro en el trabajo y no era cuestión de abusar—. Me alegré de haber hecho la compra semanal antes de leer el libro porque reconozco que, de haber sido al revés, habría salido del supermercado cargada de bizcochos, croissants y toneladas de chocolate… y ahora mismo aún arrastraría las consecuencias del empacho.

Cuéntame una noctalia
Un chocolate bien caliente para sacar el frío de los huesos

Esta historia es la primera publicada por su autora,  Mónica Gutiérrez, a quien podéis conocer con más detalle en su blog Serendipia. Es una novela corta, que se lee fácil y consigue dejarte con esa sensación de bienestar que pretende su género. Elegí este libro porque era el tipo de lectura que me apetecía después de una semana de trabajo —no todos disfrutamos de los puentes— y lo había comprado la tarde anterior (gracias a su buen precio en Amazon), por lo que estaba entre los primeros libros de Pepe guiñándome un ojo.

El argumento es sencillo y los personajes también (unos más que otros, ya que el abuelo Traian se come en personalidad a unos cuantos), con sus rasgos distintivos bien marcados en aquellos en los que no profundiza el relato. El pueblecito donde transcurre la narración recuerda a los típicos que vemos estampados en las postales navideñas, atrapados en el tiempo y cubiertos de nieve. La historia se narra en primera persona y tiempo presente, desde el punto de vista de Gracia —también conocida como Gracia María Elizabetta Bratianu**— y vemos desfilar por las páginas una serie de personajes cada cual más pintoresco. Los nombres de algunos de los habitantes de Mic-Napoca (Cesare, Emil, Georghe, Petre, Traian…) y las palabras típicas de la región de origen rumano (haiduc, polizei, primar, tăticvisinată…) nos ayudan a sumergirnos en la atmósfera especial de esta aldea que huye de los mapas.

El libro refleja muy bien los sentimientos de la protagonista. Sientes el calor de sus relaciones familiares, el bienestar cada vez que sujeta una taza de té entre sus manos —o saquea la cocina de su abuela— y la naturalidad de los diálogos (e hilaridad, pues tienen unos toques de humor muy característicos). Aun así, no todo es perfecto: surgen algunos problemas pero los personajes los van resolviendo sin recurrir a rencores, grandes dramas ni situaciones catastrofistas más típicas de otros géneros de novela.

Cuéntame una noctalia
Hasta en un pueblecito perdido en la montaña a veces se presenta un poco de acción

Un aspecto que me gustaría destacar es que el título del libro se corresponde bien con la historia (no como en otros casos en los que se escoge un título llamativo exclusivamente para captar la atención y que resulta tener una relación superficial con el contenido de la obra). En la novela descubres qué es una noctalia, que yo —ingenuamente— pensaba que era una canción de cuna. Otro toque simpático de la autora es la mención que hace a Tolkien (más por su vida que por su obra), por lo que conmigo ya se gana unos cuantos puntos —y sí, también me ha dejado con la espinita de releer a clásicos como Homero, ya que apenas recuerdo esas historias que acostumbraban a hacernos leer en el colegio, allá por los tiempos de la E.G.B.—. El bonito diseño de la cubierta, de Jordi Royo, también es un acierto.

La única parte negativa que tengo que mencionar son las —escasas y en ningún caso garrafales— faltas de ortografía***. He encontrado unas pocas repartidas por el texto, y al ser una 3ª edición revisada es algo que debería corregirse.

Lo mejor del libro, en mi opinión, las fabulosas entradas de Georghe Antonescu (el locutor de Radio Mic-N II), al comienzo de cada capítulo. Brillantes, con una buena dosis de humor y que dejan ver con unas pocas palabras las peculiaridades de este pueblo y sus distintivos habitantes. Os pongo aquí uno de mis fragmentos favoritos, capaz de darte una mala noticia y hacerte sonreír en el párrafo siguiente, tal como aparece al comienzo del capítulo VI:

Leer

Y por si alguien se lo pregunta: sí, en el libro también aparece una “historia de amor”. En realidad, todo el libro es una historia de amor, más centrada en las relaciones entre los miembros de la familia que en la de nuestra protagonista Gracia con su oscuro invasor.

Cuéntame una noctalia
Aunque la trama se desarrolle en Transilvania, éste es el vampiro más peligroso que encontrarás

Personaje favorito: me rindo a la divertida labia de Georghe, que abre cada capítulo poniéndonos al día de las últimas noticias —y los pensamientos generalizados— del pueblo de Mic-Napoca.

Personaje no-tan-favorito: Lena, la hermana pequeña de Gracia. No me acaba de cuajar su personalidad cambiante (aunque tenga motivos hormonales para ello): en varios pasajes se la menciona malhumorada o se muestra arisca con el pequeño Nicolai. Aunque es una opinión personal, cuando Gracia habla de su hermana utiliza términos de belleza y amor. Tal vez debería haber nombrado aquí al señor Visi, el —repelente— dueño del colmado, pero me hace gracia su exagerada caracterización.

Localización a mencionar: creo que no hay opción a elegir otro lugar que no sea el cálido café Sinaloa, regentado por la mexicana Teresa, una mujer a la que todos queremos conocer para que nos sirva nuestra bebida favorita (aunque aún no seamos conscientes de ello). Ese café repleto de tazas humeantes y dulces de todo tipo es un refugio ante el frío y la incomodidad, el segundo lugar al que uno llamaría hogar.

Primera frase (en esta ocasión omito la entrada radioaficionada de Georghe):

Mic-Napoca es un pueblo diminuto que no sale en todos los mapas pero que ha existido desde siempre.

Última frase (Spoiler):

Leer

Frase aleatoria:

—Puede ser —me tiembla la voz—. Pero también he vuelto porque estaba harta de sentirme siempre tan sola.

A quién lo recomiendo: a cualquiera que desee adentrarse en una historia sencilla y relajada, que deje las tensiones fuera y le permita cerrar el libro (o la tapa del Kindle) con una sonrisa en los labios.

A quién no: como ya recomendé en la reseña de Sentido y Sensiblidad, no leas este libro si vas en busca de acción, aventura o dramas: éste no es tu género.

En un vistazo:

Cuéntame una noctalia
Cuéntame una…

 

Puntuación:

 

*Si alguien va perdido, aquí dejo un enlace donde la propia autora explica en qué consiste este género que domina y del que imparte clases en Ateneo Literario.
**He puesto el acento en María, aunque las dos veces que indican su nombre completo en el libro lo escriben sin él. Cuando la llaman por su nombre corto, en unas ocasiones aparece con acento y en otras no. Imagino que esto es debido a que en alguna reedición se han castellanizado los nombres —ya que en la descripción de la novela en Amazon se llama «Grace» a la protagonista— sin acabar de pulir el tema.

***Soy muy tiquismiquis con las faltas en un libro publicado, me sacan de la lectura y me hacen releer la línea para asegurarme de que no he sido yo quien ha leído mal. Un ejemplo es la anotación sobre el nombre de la protagonista que he indicado arriba.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *